Estrategia de Negocios

Ajustes en la vivienda

Unas se modifican, otras se encuentran en quiebra y unas más avanzan. Este es un panorama más realista de la industria de la vivienda, donde las cosas no son de color de rosa y los estragos que se vienen arrastrando de hace diez años atrás no se verán superados, aunque es una realidad que se podrían ver aliviados en la administración que comanda Enrique Peña Nieto.

La problemática que representa esta industria es que sus grandes firmas todavía no se fortalecen, y aunque a través de acciones bursátiles se podrán obtener más soluciones de vivienda diversificadas no sólo para adquisición, sino para renta y así abatir el rezago habitacional de manera responsable, hay pasos más sólidos que se cocinan, y que de salir adelante pueden ser un gran detonante.

Aunado a ello aunque el cofinanciamiento sigue siendo un punto clave, aún no se desarrolla, hasta ahora simplemente se ha quedado en stand by, una de sus grandes limitantes ha sido la falta de promoción y su utilidad para la adquisición de una vivienda.

Aunado a ello, en territorio nacional existen infinidad de despachos de asesoría patrimonial e instituciones financieras, las cuales podrán orientarlo si está interesado en la compra de un bien inmueble a través de un cofinanciamiento, pero no hacen mucho.

Es cierto que las dos dependencias de la vivienda realizan su parte, pero hace falta más apoyo.

El Infonavit participa en un esquema llamado Cofinavit, en la que una parte de los recursos los presta el Infonavit y otra un banco o sofol para comprar una vivienda en cualquier parte del país. Aunque esta oferta parece ser de las más atractivas en el mercado inmueble, simplemente representa 1% de los créditos que se otorgan.

Existen algunos bancos que ofrecen créditos a una tasa fija baja que va desde 9.99%, con un Costo Anual Total (CAT) de 12.56% y un plazo de 20 años, además de que hay ofertas más caras en el mercado.

En el caso de las tasas de interés que devenguen los créditos del Infonavit serán las mismas autorizadas para los créditos otorgados en forma directa, de acuerdo con el ingreso del trabajador, éstas oscilan entre 4% y 10 por ciento.

Respecto al Fovissste las tasas de interés van de 4% a seis por ciento. Sin embargo, ambos créditos están contratados a Veces Salario Mínimo (VSM), indicador que funciona como un factor que se modifica constantemente, de acuerdo al alza que registre el salario mínimo.

La expectativa del Infonavit es que a través de esta nueva figura del segundo crédito se espera que contribuirá a detonar la industria de la vivienda no sólo en esta administración, sino en los próximos 20 años, dado que se podría generar hasta un millón de créditos adicionales.

Para Fovissste, la visión es que sea la misma economía la que detone los créditos, siendo la banca uno de los atractivos más importantes en este sentido, claro, siempre y cuando la inflación no haga de las suyas con las tasas de intereses tan elevadas.

Ojalá que se regule este rubro del sector de la vivienda que hace mucho daño y donde día a día nacen empresas asesoras que se dedican a vender y a ayudar inmuebles en territorio nacional, o eso dicen que hacen.

About the author

Marielena Vega

Marielena Vega
@marielenavega
Periodista financiera, columnista en @eleconlmista, conductora en #IndiceEconómico ADN40, cofundadora de SDYAmor 889fm ACIR, directora y fundadora de revista ZAFO única revista de finanzas para niños, y directora editorial de la revista de derecho laboral patronal Evidenicas.

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