Estrategia de Negocios

Cambios por globalización empresarial

El rol del gobierno como impulsor de incentivos o sanciones es un elemento detonante en una empresa, y a ello se le conoce como sustentabilidad. En México existe como un detonante del sector empresarial, es un mito o una tendencia internacional que aún no termina de permear.

A decir de KPMG y su más reciente estudio, mismo que se dará a conocerse hoy, en nuestro país hay iniciativas claras en este rubro, como son:

Un impuesto a las actividades de fabricación, producción e importación de combustibles fósiles, una ley general de cambio climático y una posible disminución de incentivos a la inversión, al eliminar la depreciación acelerada de maquinaria o equipo para la generación de energía mediante fuentes renovables. Es relevante que las organizaciones consideren que el gobierno, aunque es un factor externo, tiene impactos profundos en sus resultados. Por ejemplo, regulaciones demasiado rígidas que reducen la competitividad del país y de sus empresas frente a otras naciones.

Otro jugador externo con gran relevancia es la Bolsa Mexicana de Valores, al mando de Luis Téllez, que instituyó el emblema “Empresa Sustentable”, el cual se considera relevante, porque está buscando presentar a inversionistas tanto locales como globales, con empresas que cubran requisitos mínimos en sostenibilidad. De ahí que su funcionamiento sea cada vez más transparente y sin errores.

Es decir, la BMV a través de su índice, ha sido y sigue siendo un instrumento para asegurar que organizaciones mexicanas con buenas prácticas en sostenibilidad sean elegidas por inversionistas (nacionales o extranjeros) con exigencias y expectativas concretas en este rubro.

Un tercer grupo relevante es el Global Compact, conocido como el Pacto Mundial de las Naciones Unidas y los Principios para las Inversiones Responsables, una organización asociada a la Iniciativa Financiera del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (United Nations Environment Programme Finance Initiative).

La sostenibilidad no es una acción o resultado que se logre por el simple hecho de instituir un comité, obtener un distintivo o emitir un reporte bajo ciertos estándares aceptados para dichos efectos. Sostenibilidad es identificar y cuestionar los temas críticos, así como materiales para la organización, tanto en aspectos internos como frente a sus grupos de interés significativos; es gestionar la reputación a través de un balance acción-difusión.

Es lograr una transformación de la cultura organizacional, que logre acciones constantes y continuas buscando generación de valor y retorno, pero siempre asegurando la continuidad a largo plazo de la empresa.

En fin, sostenibilidad no es una moda, es una práctica que deberá asumirse cada vez más en el sector empresarial como parte de su estrategia de crecimiento, a fin de que se avance de frente a un mundo globalizado, que no se puede hacer a un lado, dado que las políticas nacionales e internacionales no pueden ser ajenas.

Por lo pronto, y de acuerdo con el estudio realizado por KPMG, el gremio de firmas grandes está más que consciente y lo aplica, las compañías medianas van en camino y aunque las pymes lo consideran todavía no saben cómo aplicar dicha estrategia. Pero de que es una realidad, es indiscutible.

About the author

Marielena Vega

Marielena Vega
@marielenavega
Periodista financiera, columnista en @eleconlmista, conductora en #IndiceEconómico ADN40, cofundadora de SDYAmor 889fm ACIR, directora y fundadora de revista ZAFO única revista de finanzas para niños, y directora editorial de la revista de derecho laboral patronal Evidenicas.

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