Estrategia de Negocios

Cofece, de mal en peor

Las decisiones de la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) no parecen ser las más apropiadas en pro de una sana competencia en territorio nacional. Para garantizar la competencia en los sectores industrial, comercial y de servicios, la Cofece ha autorizado concentraciones de empresas, pero el costo para los agentes económicos, en términos de venta de activos, ha sido multimillonario, si hablamos de entre 500 millones y mil millones de dólares.

La Cofece ha determinado la venta de activos como condición para aprobar la compra de una empresa y garantizar mayor competencia en un sector de la economía.

Durante su vida (20 años) se recuerdan al menos una decena de casos donde los agentes económicos involucrados tuvieron que vender una parte del negocio para que la concentración fuera autorizada.

En abril del año pasado, la entonces Cofeco aceptó la compra del negocio de nutrición infantil de Pfizer por parte de Nestlé al aceptar la propuesta de ésta de desincorporar la división de fórmulas lácteas infantiles. Nestlé se quedó con los activos de nutrición de Pfizer México, pero no con chocolates, lácteos ni alimentos en general. En noviembre pasado, la sudafricana Aspen se quedó con el negocio de lácteos infantiles.

Qué decir del aval que dio para que Mexichem comprara a Policyd y Plásticos Rex a Cydsa, plantas para la fabricación de tubos de plástico en Altamira, Tamaulipas; Monterrey, Nuevo León; Estado de México y Distrito Federal. En contraprestación, Cydsa recibió la planta de cloro-sosa cáustica y especialidades químicas en Santa Clara, Estado de México.

Y más reciente, en julio de 2013, no autorizó la concentración Comex-Sherwin Williams, a menos que una de las partes cumpliera una serie de condiciones. Una era vender el negocio de recubrimientos decorativo en el país. En fin, habrá que esperar a ver cómo viene la nueva propuesta.

¿Otro mercado qué regular, o no?

Hablando de competencia y poner reglas claras, el mundo de las telecomunicaciones es por demás apremiante se pongan reglas claras en pro de un sector y no de algunos jugadores.

Sin satanizar los mercados monopólicos ni querer hacer más pequeños a los jugadores que van en ascenso, es apremiante que se dé paso a reglas claras.

No se trata de encontrar el hilo negro, sino aplicar lo que se ha venido gestionando tanto por el gremio y sobre todo, por organismos internacionales especialistas del sector.

Se trata de darle paso a diez puntos básicos; a la tarifa asimétrica e interconexión; no a la discriminación on net-off net;  no al bloqueo de teléfonos; no a los teléfonos exclusivos; sí al roaming nacional para todos; sí al acceso a los operadores virtuales; sí a la infraestructura compartida al costo de largo plazo; fibra óptica compartida al día uno; no a la facturación y cobranza mensual y no a la larga distancia nacional.

No se trata de pedir grandes cambios que acaben con los jugadores, sino poner reglas claras y la cancha igual para que sea el servicio el que dé la última palabra, porque hoy en día de nada sirve que se den acuerdos y avances que simplemente se quedan en el tintero porque en la práctica las complicaciones son más grandes que los beneficios, prueba de ello es “la portabilidad numérica”.

¿Será posible que se le dé paso a nuevas estrategias que permitan seguir evolucionando, o será mucho pedir? Ojalá que no.

About the author

Marielena Vega

Marielena Vega
@marielenavega
Periodista financiera, columnista en @eleconlmista, conductora en #IndiceEconómico ADN40, cofundadora de SDYAmor 889fm ACIR, directora y fundadora de revista ZAFO única revista de finanzas para niños, y directora editorial de la revista de derecho laboral patronal Evidenicas.

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