Estrategia de Negocios

Fobaproa de vivienda

Que la industria de la construcción, en especial de la vivienda, aportó 0.4% del déficit del PIB, la realidad es que el daño a la economía que puede ocasionar es mayor; hablamos de una cadena que contempla 32 ramas productivas.

La afectación de 800 mil empleos e inversiones de por lo menos 100 millones de pesos, sin considerar otros aspectos, como es un ajuste al crédito hipotecario que va por buen camino y la quiebra de los cuatro jugadores más importantes de este sector; me refiero a Urbi, Homex, Sare y GEO.

No es que sea catastrofista, sólo hay que voltear a ver los números y situación de las empresas; dos de ellas, esclarecieron sus problemas financieros mientras que las otras dos, llevan 45 días sin reportar sus números a la Bolsa Mexicana de Valores.

El panorama no es alentador, y aunque esta situación no se originó en este sexenio, la solución sí podría darse a través de medidas establecidas por el gobierno de Enrique Peña Nieto, pues hablamos de uno de los sectores más importantes para la economía mexicana.

Ojalá que se tome en cuenta la experiencia de otros países para que se adopten medidas urgentes y a la de ya.

O será que veamos a un México como Estados Unidos y España cuando enfrentaron sus crisis inmobiliarias; países que dejaron hasta el último momento la aplicación de medidas de rescate.

En México la solución no es cosa del otro mundo, se trata de inyectar capital vía gobierno federal a las constructoras a cambio de garantías, donde la tierra serviría de mucho.

La propuesta parece que ya está en la mesa de análisis de la Secretaría de Hacienda, al mando de Luis Videgaray.

Solución que se gestionó desde el sexenio de Felipe Calderón, y que se quedó truncada, todo parece indicar que por falta de tiempo, claro, como muchos de los temas prioritarios del país.

A fin de cuentas, esta problemática viene de cuatro años atrás con la quiebra de las sofoles, que representaban 25% de los créditos directos y el crédito puente a las constructoras.

Lo cual comenzó a provocar el declive de la industria, además de que la apuesta fue de que un porcentaje importante de sus viviendas eran destinadas a atender la demanda de interés social, ramo donde las ganancias eran simplemente nulas.

Es cierto que además de estas situaciones, también se suscitaron en algunas empresas malas decisiones o incluso decisiones malintencionadas.

De ahí que este desenlace, con ayuda del gobierno federal, debería venir acompañada de un análisis rápido de las empresas, a fin de cuentas todas cotizan en la BMV.

Si se optara por la quiebra de todo el sector, la realidad es que el daño será importante para la economía, más allá de la propia quiebra de las empresas más grandes de la construcción y vivienda.

About the author

Marielena Vega

Marielena Vega
@marielenavega
Periodista financiera, columnista en @eleconlmista, conductora en #IndiceEconómico ADN40, cofundadora de SDYAmor 889fm ACIR, directora y fundadora de revista ZAFO única revista de finanzas para niños, y directora editorial de la revista de derecho laboral patronal Evidenicas.

Leave a Comment

A %d blogueros les gusta esto: