Estrategia de Negocios

Impuestos en salud, ¿viables?

Impuestos generales para financiar los servicios de salud. Ésa es la propuesta de reestructuración financiera del sistema nacional de salud, misma que iría apegada con la reforma que se plantea analizar el siguiente año.

Estos impuestos especiales, por ley, tendrían como destino específico financiar la atención médica de todos los mexicanos.

¿Más impuestos? Nos dicen que dichos mecanismos podrían basarse en una combinación de gravámenes sobre el consumo general y el ingreso, con la posible inclusión o redireccionamiento de impuestos sobre la producción y consumo de artículos que representan un riesgo para la salud, como el tabaco y el alcohol.

¿Sería justo seguir combatiendo a dichas industrias cuando los padecimientos también son provocados por una mala alimentación que no se enfoca, en muchos casos, en la comida chatarra, sino en los altos niveles de grasa que se ingieren en comercios informales? O qué decir de una economía que no alcanza mucho a los bolsillos de los mexicanos.

La propuesta es que sea una cuota social generalizada para la salud, de una forma eficaz y transparente, para que la sociedad apoye un incremento necesario de obligaciones fiscales para financiar este sector.

Aunque habría que hacer una pausa para aclarar que a los mexicanos no es que no les guste pagar impuestos, lo que pasa es que están en desacuerdo con la falta de condiciones benéficas que obtienen a cambio del pago de éstos. Siendo en el caso de la salud, un pésimo servicio e instalaciones.

En fin, las articuladoras y sus redes de prestadores de servicios contarían, por ende, con la mayor libertad organizativa y financiera para manejar sus presupuestos y sistemas de planeación, sujetos al escrutinio objetivo de sus eficiencias por el pagador, que puede fácilmente modularse, además, a través de la satisfacción de sus usuarios y por medio de la introducción de los acuerdos de desempeño.

En paralelo con la reforma a las contribuciones fiscales, la propuesta es que se conforme un fondo único para financiar la salud con dos componentes: el relacionado a la salud pública, que permita financiar las acciones reguladas por la Federación, y la relacionada con las aportaciones para servicios universales, que permita el pago por capacitación de acuerdo con la población afiliada a las instituciones articuladoras, las cuales recibirán directamente los recursos del fondo y pagarán por evento.

El financiamiento para la atención de la salud a la persona será principalmente por captación, independientemente de la institución federal o estatal prestadora de los servicios. La propuesta es que se haga un ajuste de riesgos prospectivos por edad y sexo, a fin de disminuir la incertidumbre del gasto esperado por individuo y, con ello, evitar la selección de riesgos por parte de las instituciones articuladoras, además de generar el incentivo para que éstas busquen eficiencias en el gasto.

No habrá que perder de vista los pasos que se darán en materia de salud a partir del siguiente mes.

About the author

Marielena Vega

Marielena Vega
@marielenavega
Periodista financiera, columnista en @eleconlmista, conductora en #IndiceEconómico ADN40, cofundadora de SDYAmor 889fm ACIR, directora y fundadora de revista ZAFO única revista de finanzas para niños, y directora editorial de la revista de derecho laboral patronal Evidenicas.

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