Estrategia de Negocios

IP el mejor aliado, y no se le consulta

Que la iniciativa privada tenga mayor participación en las decisiones que permitan detonar la inversión en México y con ello se detone el empleo y reactive la economía. Es una fórmula por demás platicada en todos los ámbitos, lo malo es que no se ha llevado a la realidad.

Las consecuencias siguen siendo altas, considerando el costo-país que ello representa. Prueba de ello son las cifras que ya arroja el desempleo y la baja calidad de éste.

O será que no son alarmantes cifras como siete millones de personas en México ganan cuando mucho un salario mínimo, o 29 millones de trabajadores no tienen prestaciones sociales ni 15 millones más no tienen un contrato por escrito.

Aunado a ello cuatro millones 310 mil personas necesitan buscar un segundo empleo porque un ingreso no alcanza para mantener a sus familias.

Y si esta cifras no son alarmantes, sólo hay que recordar que se suma el hecho de que la calidad industrial en México sigue en descenso.

Es cierto que la situación en la que se encuentra el empleo en el país es reflejo de la crisis económica de 2008 y 2009, lo cual implicó despidos de personal y menores remuneraciones para los empleos existentes.

En los últimos 12 años se ha estancado la recuperación que se esperaba. A raíz de la crisis económica, mucha gente fue despedida y al encontrar un nuevo trabajo, el pago fue menor o sin prestaciones sociales.

Las cifras oficiales demostraron que bajaron las plazas que ganaban de tres a cinco salarios mínimos para ser sustituidas por fuentes de trabajo con un salario mínimo o máximo tres.

Otra causa de la precarización del empleo es también atribuible a tres décadas de bajo crecimiento económico y con un desempeño de bajo valor agregado. Se ha buscado aumentar la competitividad y la productividad amarrando los salarios y tratando de disminuir las prestaciones laborales.

La pregunta es qué se quiere seguir viendo en materia laboral, se podrá hacer una alianza entre iniciativa privada y gobierno federal, o seguiremos viendo proliferar y aumentar una economía subterránea a la que poco se pueda combatir, en deterioro de la economía formal.

Sólo hay que recordar que la economía informal equivale a más de 300 mil  millones de pesos lo que bien ayudaría a elevar el presupuesto federal, lo malo es que no ha habido estrategia para que dicha economía se sume a la formalidad.

Pues es bien sabido que este sector sí paga un costo por operar, pero no precisamente en la formalidad, y aunque en el sexenio de Vicente Fox, que quiso hacer un intento por integrar a esta economía, la realidad es que se quedó en un buen deseo y en un estudio que se le solicitó a Hernando de Soto, especialista en economías en vías de desarrollo y ex integrante del GAAT. Estudio que nos costó a los mexicanos para que se quedara en el cajón de los buenos deseos. Así seguirá.

About the author

Marielena Vega

Marielena Vega
@marielenavega
Periodista financiera, columnista en @eleconlmista, conductora en #IndiceEconómico ADN40, cofundadora de SDYAmor 889fm ACIR, directora y fundadora de revista ZAFO única revista de finanzas para niños, y directora editorial de la revista de derecho laboral patronal Evidenicas.

Leave a Comment

A %d blogueros les gusta esto: