Estrategia de Negocios

Las letras “no tan chiquitas” de los seguros

Disminuir la deducibilidad a las pólizas de seguro, así como a los montos que manejan las aseguradoras, tiene en disyuntiva al sector. Entre otros temas que se manejan en letras grandotas, pero que hoy están en juego.

En cuanto a las negociaciones que se llevan a cabo en el Congreso sobre los montos de las pólizas para que ya no sean deducibles en más de 95 mil pesos, simplemente deja en jaque las transacciones de este sector. O será que hoy día la salud, la educación, la seguridad vial, automotriz o de vivienda no superan esa cantidad.

Una visita al doctor o un accidente automotriz fácilmente puede triplicar esa cantidad, de ahí que de aprobarse la reducción daría un golpe a las finanzas de la clase media, que hasta comienza a ver al seguro como un aliado de sus finanzas, pues la deducibilidad ayuda a amortiguar la inversión de largo plazo que representa.

Sería bueno que los legisladores pongan mayor atención al respecto en lo que se aprueba en los próximos días.

Tal cual sucede con temas como establecer vía el nuevo reglamento del sector asegurador documentos tan explicativos sobre la utilidad, beneficios y el buen manejo de una póliza de seguros, a fin de cuentas es sabido que los documentos interminables no se leen, como sucede con los manuales de coches o de aparatos electrónicos, que son gastos falsamente dirigidos.

No sería mejor que las aseguradoras invirtieran en la capacitación de su personal para que entonces dieran mejores referencias, información y uso de una póliza de seguro, sea cual sea el giro.

Aunado a ello, sería conveniente que en el caso de la generación de seguros obligatorios o establecidos por el propio Poder Legislativo, como es el caso del seguro de desempleo, las condiciones se propiciaran para que esta fuera una herramienta útil y no se vuelva una carga económica-país que afecte las finanzas del sector empresarial, y por ende sea inservible para el trabajador.

Por ejemplo, en el caso de que el seguro obligatorio se quisiera ampliar hacia un servicio más frecuente que cada cinco años, éste tendría que adecuarse aunado a modificaciones en la ley laboral, para que no se convierta en una carga doble, con beneficios poco claros para quienes lo asumirían en su momento.

En fin, ojalá que en las decisiones que se tomen al interior del Congreso se realicen con mayor participación de los sectores involucrados, donde la CNSF, al mando deManuel Aguilera, y la AMIS, que dirige Recaredo Arias, pudieran hacerlo. ¿Será ello posible?, ojalá que sí, a fin de evitar la construcción de un Frankenstein en el sector asegurador.

Y ya que hablamos del sector asegurador, sería bueno que el sector bancario aprendiera un poco más antes de meterse en estos rubros. Me refiero en especial a BBVA Bancomer, al mando de Vicente Rodero Rodero, quien no tiene control alguno de sus operaciones de seguro automotriz que maneja desde hace varios años, por motivos tan irrisorios como el movimiento de su propio personal. Vaya cosas.

About the author

Marielena Vega

Marielena Vega
@marielenavega
Periodista financiera, columnista en @eleconlmista, conductora en #IndiceEconómico ADN40, cofundadora de SDYAmor 889fm ACIR, directora y fundadora de revista ZAFO única revista de finanzas para niños, y directora editorial de la revista de derecho laboral patronal Evidenicas.

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