Estrategia de Negocios

Obesidad, la culpa la tiene…

rielena Vega

Con la llegada del periodo de sesiones en el Congreso, se avecinan cambios, donde industrias como la refresquera vuelve a ponerse en la lista para incrementar el IEPS.

De ahí que industrias como la refresquera y la azucarera sumarán esfuerzos en pro de que dicha propuesta se diluya, vía una campaña de comunicación y acercamientos con legisladores para definir su postura y mostrar las bondades laborales y de campo en las que aportan dichos sectores.

Además de demostrar con números que ni el consumo del azúcar ni del refresco son los causantes, primordiales, de la obesidad en México. Enfermedad por demás alarmante.

A decir de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, la mayor parte del azúcar en la dieta estadunidense proviene de los alimentos.

En su más reciente encuesta Nacional de Nutrición, la agencia del vecino país dice que a pesar de que los refrescos y bebidas azucaradas son blanco para las campañas de salud pública constituyen, en promedio, un tercio de las calorías provenientes de azúcares agregados, por lo menos en la ingesta diaria de un estadunidense.

En México, los números no son tan diferentes. Aunado a ellos, y según cifras del grupo de trabajo conformado por la Secretaría de Economía, que encabeza Ildefonso Guajardo, la Sagarpa, al mando de Juan José Guerra, y el Comité Nacional para el Desarrollo sustentable de la Caña de Azúcar, el consumo de jarabe de maíz de alta fructosa se ha incrementado en un millón de toneladas anuales en los últimos cinco años, al pasar de 700 mil toneladas a un millón 735 mil toneladas métricas en 2012.

Principalmente para uso en la industria refresquera. Situación que ha desplazado al azúcar, siguiendo la tendencia de EU; sin embargo, la industria refresquera sigue consumiendo la quinta parte de la producción nacional de azúcar, por lo cual un posible impuesto especial (IEPS) afecte gravemente al sector azucarero.

Ahora bien, de acuerdo con datos de la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas, de 2000 a 2011 los mexicanos han aumentado su consumo de agua embotellada en 100%, al pasar de 124 litros por habitante a 248 litros en 2011.

De 2000 a 2011 el consumo de refrescos se ha mantenido constante, creciendo 7.7%, lo cual constituye un incremento promedio anual de sólo 0.7%; mientras que el consumo de refrescos calóricos pasó de 143.84 litros por habitante a 150.14, incrementó 4.3%, que corresponde con un promedio anual de 0.4 por ciento. En fin, si los números no hablan, al igual que las cifras de instituciones y organizaciones serias, se va a escapar de la realidad sobre la obesidad, enfermedad más de carácter cultural que de una industria.

La culpa de la obesidad no es de ambos sectores, si bien influye cuando sus productos son consumidos en exceso, también se debe a una tendencia de hábitos, aunque también el modo de vida actual que lleva al consumo de comidas rápidas o de alto nivel de carbohidratos
y grasas.

About the author

Marielena Vega

Marielena Vega
@marielenavega
Periodista financiera, columnista en @eleconlmista, conductora en #IndiceEconómico ADN40, cofundadora de SDYAmor 889fm ACIR, directora y fundadora de revista ZAFO única revista de finanzas para niños, y directora editorial de la revista de derecho laboral patronal Evidenicas.

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