Estrategia de Negocios

Pensiones insuficientes

Los temas de pensiones volverán a estar en el aparador, de frente a que se discuta en febrero la reforma de salud, dado que esta problemática es una bomba de tiempo que, de no desactivarse, la afectación puede ser letal para la economía mexicana.

Para comenzar a dar datos adicionales a los que hemos hablado en este espacio, le podemos decir que 6.5% que ahorran los trabajadores sólo alcanzaría para que un empleado se pueda jubilar con 30% de su salario; de ahí que sería necesario que la tasa de ahorro se eleve en niveles de por lo menos 12 por ciento.

No obstante y bajo la tendencia laboral, se habla de que 60% de la población no estaría sujeta a ningún esquema de ahorro de largo plazo. De ahí que el reto es la cobertura total de los mexicanos no amparados por un sistema de pensiones; deber que a decir de Francisco Aguirre Farías, recae en el gobierno federal, hoy bajo la presidencia de Enrique Peña Nieto.

Nos aseguran que la Secretaría de Salud, bajo el mando de Mercedes Juan, ya trabaja en un esquema que permita llegar a un sistema nacional de pensiones que garantice una pensión digna y generalizada.

El pero es que los esquemas estatales, municipales y universitarios estarían obligados a efectuar aportaciones a dicho sistema nacional, asumiendo un altísimo costo de transición al romper la solidaridad intergeneracional.

Aunado a que en territorio nacional no existe una homogeneidad en los esquemas laborales y el orden de ello representaría politizar el tema, es decir, entramparlo y no avanzar.

De ahí que nos dicen que se gesta la posibilidad de un medicamento más amargo pero más eficaz, relacionado con modificaciones que impidan la jubilación antes de 65 años de un trabajador y que se determine un salario regulador, con el objetivo de que cada autoridad, llámese federal, municipal o estatal, tendría la independencia de administrar los fondos para el retiro de la mejor forma y bajo las condiciones actuales de cada entidad o instituto involucrado.

Esto, claro, bajo condiciones elementales, como son: una pensión universal, esquema que ya se aplica en el DF, bajo la tutela de Miguel Mancera —me refiero al apoyo que reciben todos los trabajadores que superan 70 años—, cuyo costo país estaría en el orden de 0.75% del Producto Interno Bruto (PIB).

No obstante, y de frente a la complejidad del IMSS, bajo el mando de José Antonio González Anaya, e ISSSTE, que dirige Sebastián Lerdo de Tejada, las nuevas reglas deberían respetar sus actuales estructuras. De lo contrario, la situación política de ambas haría prácticamente imposible avanzar. Todo parece indicar que la quiebra del IMSS tendrá que ser asumida por los mexicanos, porque su reestructura se ve lejana, mientras que la directiva del ISSSTE tendría que avanzar aprovechando su más reciente reestructura.

Aunque es una realidad que las pensiones del IMSS se alejan de esquemas dignos, dado que las aportaciones son pequeñas y las comisiones de las afores altas.

En fin, el trabajo que se tiene que hacer en torno a las pensiones es enorme y muy arduo para desactivar la bomba que representa en México la falta de ahorro de largo plazo, donde se debería comenzar por que el ahorro en todas sus versiones debería de estar motivado con esquemas fiscales de deducibilidad al ciento por ciento, y comenzar a motivar más el ahorro; tal vez así podría haber un detonante hacia la economía formal.

About the author

Marielena Vega

Marielena Vega
@marielenavega
Periodista financiera, columnista en @eleconlmista, conductora en #IndiceEconómico ADN40, cofundadora de SDYAmor 889fm ACIR, directora y fundadora de revista ZAFO única revista de finanzas para niños, y directora editorial de la revista de derecho laboral patronal Evidenicas.

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