Estrategia de Negocios

¿Se avanza en reformas?

Hace un año, la estimación era que las reformas estructurales en México tuvieran grandes resistencias, pero la realidad es que las gestiones se están dando. La pregunta es si las reformas van por buen camino.

La respuesta está en el aire ya que los beneficios o afectaciones no se verán hasta en el mediano o largo plazos, en pocos casos será de forma inmediata.

Ahí tenemos la reforma laboral, la cual en realidad puso cosas en claro, aunque dejó temas pendientes que hubieran marcado el cambio real; hablo de temas sindicales o esquemas como el outsourcing.

¿Qué pasará con la fiscal?, se dice que sólo tiene carácter recaudatorio y que hará daño a la clase media.

De la energética, la disyuntiva es que no se abra el petróleo a manos privadas y del extranjero, pese a que hoy ya se hace, y ello parece ser la única salida real para reestructurar a la empresa.

La reforma educativa deja mucho qué desear. Mientras que las reformas, como la de salud y turismo, que son más que necesarias, quedarán para 2014.

En este cierre de año se busca la aprobación de las reformas energética y política. ¿Será?

Lo cierto es que es apremiante que la industria energética se abra a la inversión en pro de la generación de electricidad, petroquímica y procesos secundarios, para garantizar un abasto competitivo y suficiente. Que la renta petrolera se destine a la inversión productiva y a un fondo intergeneracional.

Mientras que en materia política se opte por una reforma dirigida a empoderar a los ciudadanos y fortalecer nuestra democracia, más que a los partidos políticos. Incluso así lo solicita y lo urge el sector empresarial, vía el CCE, al mando de Gerardo Gutiérrez Candiani.

Lo cierto es que las proyecciones hace un año eran que las principales reformas fueran aprobadas por el Congreso durante los primeros dos años del gobierno deEnrique Peña Nieto y todo parece que así será.

¿Esto llevará a que México se vaya a primer mundo? La realidad es que no, pero es un buen punto para el despunte de la economía mexicana, podría ser eso, el parteaguas para comenzar a tener un crecimiento mayor a 3%, aunque hay quien dice que si su aplicación es dolorosa para la población media, estás pueden ser un cambio, pero para el declive.

Sin embargo, en el escenario positivo, lo que sí se puede obtener es que México tendría como consecuencia una mejoría en su calificación de riesgo crediticio, con lo que las tasas de interés de corto plazo volverían a reducirse y los diferenciales entre las tasas de largo plazo en pesos y en dólares tenderían a disminuir.

El precio del dólar tendería a bajar; el Banco de México, al mando de Agustín Carstens, tendría que esterilizar la entrada de recursos financieros, y la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) debería tener rendimientos elevados. Claro, en el caso de la Bolsa, al mando de Luis Telléz, el desempeño deberá ser más cuidadoso en cuanto a movimientos internos.

La realidad es que 2014 será definitivo para el rumbo que seguirá la economía mexicana, en el que la de los países ricos continuará con un crecimiento débil ante la necesidad de corregir sus desequilibrios fiscales y contener el crecimiento de su deuda.

Los emergentes continuarán creciendo con un mayor dinamismo que los países desarrollados.

About the author

Marielena Vega

Marielena Vega
@marielenavega
Periodista financiera, columnista en @eleconlmista, conductora en #IndiceEconómico ADN40, cofundadora de SDYAmor 889fm ACIR, directora y fundadora de revista ZAFO única revista de finanzas para niños, y directora editorial de la revista de derecho laboral patronal Evidenicas.

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