Estrategia de Negocios

Sin aerolínea

Un año más sin que se le dé solución al caso de Mexicana de Aviación, pese a que es claro que tuvo manejos complejos, los cuales la llevaron a un quebranto, hubo intentos fallidos para superar la situación, simplemente la leye no se aplica.

Se han suscitado huecos, que le han permitido seguir sobreviviendo, a pesar de que cada vez se diluye más la fortaleza de la marca, inclusive las deudas se siguen sumando, pero a costa de que su gran plaza laboral tenga ya grandes daños.

A decir de la Asociación de Sindicatos de Pilotos de la Aviación (ASPA), la turbulencia del sector aéreo ya afecta el bolsillo de los mexicanos, dado que no hay quien aguante el incremento de hasta 70% en las tarifas aéreas, algo que está fuera de lo común.

Se calcula que en los últimos tres años, las tarifas aéreas nacionales aumentaron hasta 70% y las de vuelos internacionales, entre 70 y 280 por ciento. Así que el consumidor está pagando tres veces más en cada vuelo. Y ni qué decir en este cierre de año, una de sus temporadas altas.

Los dos grandes culpables son la falta de una política aérea acorde con las necesidades actuales y al precio de la turbosina, y quizá a los impuestos.

Situación que afecta al gremio nacional, porque los costos para las empresas siguen al alza, sin importar si son pequeñas de frente a los gigantes internacionales.

Y aunque aerolíneas, como Interjet, compensan estas deficiencias externas con un buen servicio; firmas, como Aeroméxico, siguen dejando mucho que desear en cuanto a servicio se refiere.

Siete macroproyectos

Durante esta semana el Conacyt, que dirige Enrique Cabrero Mendoza, definirá siete macroproyectos en materia de ciencia y tecnología, que se desarrollarán durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.

Dichos proyectos buscan resolver los problemas más trascendentes en materia de alimentación, salud, manufactura avanzada, energías renovables, sustentabilidad y adaptación al cambio climático, diseño, desarrollo y aplicación de Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) y políticas públicas para el desarrollo de México.

Así que no habrá que perder de vista los CPI de Conacyt, que se han convertido en la red de investigación del país más importante, y tendrá un presupuesto para 2014 de cinco mil 200 millones de pesos, que representa 17% de incremento.

He ahí el dilema

Los vales de despensa parecen no tener grandes soportes para seguir con vida, sin embargo, es una realidad que para gran parte de los trabajadores de México son un apoyo para su economía, aunque no necesariamente los usen para lo que fueron creados, es decir, para su alimentación, pero sí cumplen un objetivo de apoyar en la economía
del país.

Sin embargo, hoy día el otorgamiento de los vales de despensa para los trabajadores tendrá un impacto negativo y estarían en riesgo de perderse con las medidas hacendarias que aprobó recientemente el Congreso de la Unión.

A decir de Víctor Manuel Martínez Bullé-Goyri, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, no parece lógico que desde la anunciada migración de los vales impresos a monederos electrónicos, los legisladores se hayan detenido a pensar que no todos los establecimientos cuentan con terminales puntos de venta.

Eso sin contar que quienes gozan de tan valorada prestación es porque así lo tienen establecido en sus Contratos Colectivos de Trabajo.

About the author

Marielena Vega

Marielena Vega
@marielenavega
Periodista financiera, columnista en @eleconlmista, conductora en #IndiceEconómico ADN40, cofundadora de SDYAmor 889fm ACIR, directora y fundadora de revista ZAFO única revista de finanzas para niños, y directora editorial de la revista de derecho laboral patronal Evidenicas.

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