Junta de consejo

Sin estrategia en medicamentos

La estrategia es que no hay estrategia definida, y se aprende en la marcha. Cuando se trata de medicamentos para atender la demanda nacional vía dependencias públicas, los programas se realizan de forma anual, y prácticamente se concretaban durante el primer trimestre del año previo. Pero en esta ocasión ni siquiera se ha concluido con la solicitud de medicamentos que se necesitan para el 2020, así que, ni hablar de fecha para comenzar la adquisición de los medicamentos del 2021.

Eliminar fugas de dinero en el proceso de compra venta de medicamentos era un buen deseo; sin embargo, la estrategia no ha sido clara, y no termina de definirse. Todo parece que se aprende sobre la marcha, pero el costo es caro.

Nos aseguran que la Secretaría de Salud, al mando de Jorge Alcocer, ya comenzó a preguntar y escuchar al gremio farmacéutico, y busca acuerdos de compra de medicamento más reales.

Es cierto, nos dicen, en los 80, los márgenes de compra que se tenían entre farmacéuticas y distribuidores eran de 30%; sin embargo, eso ha cambiado y hoy día, ese margen ronda entre 5 y 10%, de ahí que los descuentos que buscaba el gobierno federal simplemente eran imposibles.

Pero ya se entendió y las compras comienzan a fluir, quedando todavía en el tintero fórmulas para atender enfermedades crónico degenerativas y de alta especialidad, así como cantidades de medicamentos y estrategias de distribución.

Y es que la distribución no puede hacerse vía autoridad, ni farmacéutica, dado que en muchos casos se requiere de un transporte y grado de especialidad para el trato del medicamento, que sólo ciertos distribuidores lo realizan. De lo contrario, la efectividad del medicamento puede anularse.

No obstante, muchas farmacéuticas ahora serán las responsables de la venta y distribución de los medicamentos, lo cual les ha duplicado o triplicado los gastos en este sentido, dejándolas en disyuntiva, en los procesos de cobro de facturas.

Dado que es una realidad que, en el pasado, las dependencias públicas han pagado facturas con retrasos de tres meses o hasta 18 meses, y no parece haber cambio en este sentido. En fin, sabemos que la AMIF, que comanda Ana Longoria, se encuentra muy de cerca con el gobierno federal de Andrés Manuel López Obrador para poder acelerar permisos y esquemas con la Cofepris, que dirige José Alonso Novelo, más cuando se trata de fórmulas que ya cuentan con una aprobación de la FDA. Para acelerar la llegada de medicina, productos y dispensarios a México.

Pero es una realidad que todavía tardará unos meses en regularse todo el proceso. Ojalá que la estrategia en materia de salud, al interior del gobierno federal quede lista, de lo contrario, los datos que se tienen seguirán siendo contrarios a la realidad.

Lo que sí es una realidad es que no todo lo pasado es lo mejor, ni hacer borrón y cuenta nueva es lo ideal.

Así que las ideas que surgen enfocándose a una fábrica mezcladora de medicamento, como sucedió en los 70, será mejor analizarla con calma y viabilidad, no vaya a ser un elefante blanco.

Donde sí es fundamental retomar el rumbo de una partida presupuestal es en la investigación clínica, donde México es un país reconocido, y donde el apoyo se ha quedado en buenos recuerdos.

Este rubro ha aportado a muchos enfermos la posibilidad de salir adelante, y como país a seguir capacitando a los futuros científicos o médicos especializados en la medicina. No podemos quedarnos desdibujados del mapa de la

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Marielena Vega

Marielena Vega

Marielena Vega
@marielenavega
Periodista financiera, columnista en @eleconlmista, conductora en #IndiceEconómico ADN40, cofundadora de SDYAmor 889fm ACIR, directora y fundadora de revista ZAFO única revista de finanzas para niños, y directora editorial de la revista de derecho laboral patronal Evidenicas.

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